Deportes tradicionales en Asturias


Un atractivo para las personas que deciden visitar y hacer turismo rural en Asturias son sus tradiciones y por ello en esta ocasión os hablaremos sobre los deportes tradicionales de la región.

En Asturias, como en las demás comunidades del norte de España, se conservan deportes autóctonos que aún se practican  y que tiene orígenes remotos. Las carreras a caballo, los torneos y las justas, la caza, la pesca, la esgrima eran los deportes practicados por la nobleza y la clase dominante durante la Edad Media y el siglo de oro; asimismo practicaban el ajedrez y las damas. Sin embargo, el pueblo competía en las luchas cuerpo a cuerpo, en los juegos de pelota, los bolos, en el tejuelo (hoy la llave), en el lanzamiento de barra, etc.

En nuestra comunidad han prevalecido los deportes de habilidad sobre los de la fuerza, como demuestra que en el siglo XVIII Jovellanos escribiese que los bolos habían alcanzado por entonces una estilización prácticamente definitiva. En el siglo XIX era costumbre muy cotidiana que los asturianos se divirtieran jugando a los bolos y a la llave en las plazas.

A mediados del siglo XX se produce una regresión de los juegos y deportes tradicionales por múltiples razones, entre las que cabe señalar el éxodo rural a las grandes ciudades, la explotación del suelo que acaba con los patios de muchos chigres, y por lo tanto con las boleras y canchas de llave, las nuevas diversiones como la televisión, la influencia de deportes como el fútbol, etc. Más tarde, a principios de los años ochenta, con el nuevo mapa autonómico, se renueva el apoyo a lo tradicional. Hoy en día pueden presenciarse en distintos puntos de la región asturiana diferentes modalidades deportivas como una partida de bolos de cuatreada en la zona central, palma en el oriente, bolos de Tineo o celtas batientes en el occidente. Los deportes náuticos están representados por las competiciones de batelas y traineras en la ría de Eo. También se practican otras modalidades deportivas como corta de tronco con hacha y tronzón, tiro al palo, siega, etc. Hay concursos de carreras de cintas a caballo, de burros, con madreñas, etc.

Atendiendo a las habilidades específicas que se utilizan, se pueden dividir en deportes tradicionales en:

–          Deportes de habilidad, puntería y precisión: los bolos, con las modalidades de cuatreada, batiente, palma-birle, bolo-Tineo, bolo vaqueiro en Somiedo y Belmonte, el cuatrín en Agones (Pravia) y el dexabola en Trubia de Cenero en Gijón; y la llave y la rana.

–          Deportes de fuerza: tiro al palo o el tiro o tracción de cuerda.

–          Deportes de combate: lucha asturiana o a baltiur, baltiur, baltu, batiu y la lucha al corru.

–          Deportes de lanzamiento de potencia o a distancia: lanzamiento de barra.

–          Deportes de fuerza y destreza: corte de troncos con hacha.

Si queréis conocer más sobre Asturias os invitamos a visitar la página de http://www.turismo-asturias.com

Asturias y el turismo cultural


Asturias atesora un gran patrimonio cultural debido a su gran carga histórica y forma parte de su identidad ofreciendo a sus visitantes un referente turístico de primer orden. Comenzando por las manifestaciones artísticas, reconocidas por la UNESCO, como patrimonio Mundial: el Arte Rupestre Paleolítico y el Prerrománico hasta las instalaciones culturales más modernas.

Desde el Occidente hasta el Oriente las muestras de su cultura se ven reflejadas. Ciudades como: Avilés, Oviedo y Gijón son lugares de visita obligada, cada una de ellas con su propia personalidad.

Asturias posee una extensa diversidad cultural, prueba de ello es que conviven yacimientos arqueológicos, torres y templos medievales, casonas nobiliarias, castilletes mineros, establecimientos industriales y un patrimonio etnográfico que sorprende a cada paso, por lo que quien lo visita disfruta no solo de preciosos paisajes de montaña o de costa, sino también de una amplia gama de ofertas culturales.

Además, aunque Asturias no es una región muy extensa, dispone de tradiciones muy enraizadas que ofrecen un atractivo cultural importante a propios y extraños. Un ejemplo de ellas son sus fiestas, que muestran la naturaleza de Asturias y de los asturianos.

Asturias también tuvo cambios importantes durante los siglos XIX y XX debido a la industrialización y a la emigración y todo ello se ve reflejado en su territorio.

Existe la distinción de “El Premio Príncipe de Asturias” que se otorga a aquellos pueblos que conservan sus tradiciones, su modo de vida y sus valores que no se ven alterados a pesar del progreso. En ellos podemos ver construcciones centenarias como los hórreos, paneras y molinos que muestran más encantos de esta región.

Pasando desde las cuevas prehistóricas hasta construcciones tan modernas como el Centro Niemeyer el turista puede disfrutar de todas las actividades de ocio y culturales que Asturias le ofrece, todo ello acompañado de una excelente gastronomía y de la hospitalidad de su gente.